La piedra
I
En hileras puestas
Las piedras guardan los secretos más íntimos;
en sus vísceras de adobe nos multiplicamos,
extendemos nuestro señorío
marcando con grandes piedras territorio
y alejamos al resto de las fieras.
También las amontonamos hacia el cielo
en señal de grandeza,
desnudos colosos,
cuan Dolmen o Menhir.
Así, Nueva York como Petra
se alían en su propósito
para alcanzar el corazón del dios.
Hammurabi y Moisés
esculpieron la palabra
en su piel,
y el mismo Cehéops en su delirio
se supo inmortal entre ellas.
La memoria pertenece a la piedra,
y en la anatomía de cada surco
se esconde la realidad del hombre,
que proyecta su vida
en la cautivadora piedra
del hogar que habita.
I
En hileras puestas
Las piedras guardan los secretos más íntimos;
en sus vísceras de adobe nos multiplicamos,
extendemos nuestro señorío
marcando con grandes piedras territorio
y alejamos al resto de las fieras.
También las amontonamos hacia el cielo
en señal de grandeza,
desnudos colosos,
cuan Dolmen o Menhir.
Así, Nueva York como Petra
se alían en su propósito
para alcanzar el corazón del dios.
Hammurabi y Moisés
esculpieron la palabra
en su piel,
y el mismo Cehéops en su delirio
se supo inmortal entre ellas.
La memoria pertenece a la piedra,
y en la anatomía de cada surco
se esconde la realidad del hombre,
que proyecta su vida
en la cautivadora piedra
del hogar que habita.
2 comentarios:
Amigo Francico, el pasado sábado estuve visitando las ruinas de las ciudades griegas y romanas de Empúries (Gerona. Y a la sensación que aquel paisaje me produjo se le puede aplicar perfectamente los últimos versos de tu bello poema:
"La memoria pertenece a la piedra,
y en la anatomía de cada surco
se esconde la realidad del hombre,
que proyecta su vida
en la cautivadora piedra
del hogar que habita."
Gracias por compartir el poema con nosotros. Un abrazo.
Gracias al administrador del blog por crear esta plataforma para que todos puedan expresarse y escribir. Hoy quiero decirle a alguien que si está leyendo esto y sufre de alguna enfermedad, Dios acaba de escuchar su oración. Centro de Medicina Herbaria Dr. Jekawo. Correo electrónico: drjekawo@gmail.com o sitio web: www.drjekawo.com Estaba muy enferma cuando escuché la historia de alguien que contaba cómo el Dr. Jekawo le devolvió la vida. Su nombre era Achima Abelard, una mujer alemana. El Dr. Jekawo me ayudó a curar mi cáncer de vejiga y lupus. Seguí su tratamiento durante 3 semanas y me curé por completo. Él reside en África Occidental, pero le pedí sus medicinas herbales por correo y las recibí en 5 días. También me indicó cómo tomarlas durante 3 semanas para curarme, lo cual hice al pie de la letra. Ahora estoy bien.
Creo que el Dr. Jekawo es un ángel caído del cielo, porque he oído muchas veces que no hay cura, pero el Dr. Jekawo me sorprende y me llena de alegría. Si usted padece cáncer de vejiga, cáncer de garganta, cáncer de tiroides, cáncer de útero, fibromas, artritis, fibromialgia, mieloma múltiple, leucemia, cáncer de hígado, cáncer de esófago, cáncer de vesícula biliar, cáncer de cabeza y cuello, hepatitis, enfermedad de Alzheimer, diarrea crónica, EPOC, Parkinson, ELA, VIH, herpes o fatiga crónica.
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